1. La distancia que media entre Dios y la criatura
es tan grande, que aun cuando las criaturas racionales
le deben obediencia como a su creador, sin embargo,
ellas no podrán nunca llegar a vida espiritual, si
no es por alguna condescendencia voluntaria de parte
de Dios, habiéndole placido a éste expresarla por
medio de un pacto.
(a)
(a) Lc. 17:10; Job 35:7,8
2. Ademas, ya que el hombre, por razón de su caída en el pecado,
se colocó a sí mismo bajo la maldición de la ley de
Dios,
(b) le plació al Señor hacer un pacto de gracia,
según el cual Dios ofrece libremente a los pecadores
vida y salvación por Jesucristo,
(c) exigiéndoles la
fe en éste para que puedan ser salvos, y prometiendo
dar su Espíritu Santo a todos aquellos que ha ordenado
para vida eterna, dándoles así voluntad y capacidad
para creer.
(d)
(b) Gn. 2:17; Gá. 3:10
(c) Rom. 8:3; Mr. 16:15,16; Jn. 3:16
(d) Ez. 36:26,27; Jn. 6:44,45; Sal. 110:3
3. El pacto de Dios es revelado en el evangelio; en primer
lugar a Adán en la promesa de salvación a través de
la simiente de la mujer,
(e) y luego, paso a paso hasta
la entera revelación de salvación en el Nuevo Testamento.
(f)
La salvación de los elegidos esta basada en un pacto
de redención que fue trazado en la eternidad entre
Dios Padre e Hijo,
(g) y es únicamente a través de la
gracia dada en este pacto que todos los descendientes
del Adán caído, quienes han sidos salvados, han obtenido
vida e inmortalidad bendita, pues los términos de
bendición que aplicaban a Adán en su estado de inocencia
no son aplicables a su posteridad para hacerles acceptables
ante Dios.
(h)
(e) Gn. 3:15
(f) He. 1:1
(g) 2 Tim. 1:9; Tit. 1:2
(h) He. 11:6,13; Rom. 4:1,2,etc.; Hch. 4:12; Jn.8:56